DÍA 6. ROMPIENDO LAS MALDICIONES GENERACIONALES



Necesitamos comprender el principio espiritual de la causa y el efecto. Sin comprender el poder de Jesús y su sangre, no podemos ser libres y permaneceremos en cautividad. Necesitamos comprender la verdad que nos hace libres. En Juan 8:32-36, Jesús le estaba hablando a los judíos que Creían en Él, y que ya lo habían reconocido como Salvador. Pero no podían comprender por qué, siendo hijos de Abraham, necesitaban ser liberados. En Juan 8:33, dijeron que ellos no eran esclavos de nadie. No comprendían que con cada pecado cometido ya fuera por ellos, o por sus ancestros, por su ciudad o por su nación, había una maldición espiritual uncida a ese pecado.

Necesitamos hacer algo más que nacer de nuevo y recibir el perdón; es romper toda maldición ancestral. Jesús no llevo solamente los pecados y las enfermedades, sino que también nuestras maldiciones en la cruz.

Y será anulado vuestro pacto con la muerte y vuestro convenio con el seol no será firme.... El nuevo pacto de la sangre de Cristo es efectivo. Isaías 28:8

Tres pasos de cómo romper la maldición: La maldición es lo opuesto de la bendición según (Deuteronomio 28: 16-68) maldición es: Humillación, aridez, esterilidad, enfermedad física y mental, desintegración familiar, pobreza, derrota, opresión, fracaso, des-favor de Dios.

ARREPENTIRSE: tenemos que reconocer que hemos confesado algo contrario a la verdad del Reino y arrepentirnos de todo corazón.

REVOCAR: o sea cancelar lo que que hayamos declarado o lo que ha sido declarado sobre nosotros (Marcos 14: 66-72) y (Juan 21: 15- 17)

REVERTIR: tenemos que reemplazar nuestras declaraciones anteriores por una confesión correcta en otras palabras diciendo palabras de verdad.

Te invito hacer una mirada retrospectiva y pedirle hoy al Espíritu Santo que te muestre Maldiciones Generacionales de las cuales necesitas romper por ti y tus generaciones.

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